Me protejo ❤️

En el Salmo 147:3, dice lo siguiente:

 "Él sana a los quebrantados de corazón y venda sus heridas."

Creo que más ya no me puedo romper. 

Todos tenemos un límite y creo yo que he llegado al mío. 

Físicamente soy un desastre ahorita, me duele la espalda, la cabeza, los huesos de mis piernas (eso no tiene explicación para mí) y apenas puedo tener los ojos abiertos. Hice el esfuerzo sobrehumano de llevarle medicamentos cuando ni pararme puedo, y ahora sólo quiero que esté bien aunque el trajín de la mañana me haya pasado factura con intereses ahora por la tarde.

No tengo hambre. Todo me sabe a nada. Ojalá baje de peso. No me obsesiona mi peso, pero sé que verme más delgada me hará sentir mejor. Necesito cuidar de mí, de mi autoestima, de mis sentimientos, de mi capacidad de amar (me).

El final suele ser siempre el mismo, no soy suficiente. No alcanzo, soy muy poco, quizás soy demasiado, no lo sé, pero no pueden sostenerme. 

J se ha convertido en el "por default", mi zona de confort, que me es indiferente, pero si a sus hijos los llena, me basta. Algo así como "malo conocido". 

Ya no voy a aspirar a más. Un matrimonio a medias es mejor que cualquier cosa. Cuatro niños seguros y amados, es mejor que cualquier cosa. 


Ya estaba tardando la llamada para regañarme. Lastimosamente no puedo ocultar la tos y el malestar en mi voz.
Pero gracias a su llamada me acabo de enterar de otro adjetivo que me calza: "cojuda".

Voy a hacerme un bollito. Tengo náuseas de tanto toser y mi voz suena extraña. Si sigo tosiendo así ya no podré cantar más :( lo hago terrible pero me gusta hacerlo. Amo mis momentos de defogue, voy a cuidar mi voz, o lo que quede de ella.



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